viernes, 6 de enero de 2017

La Tierra tras la Caída


La guerra nuclear (unas 7000 explosiones) levantó tal cantidad de polvo y gases que oscureció la atmósfera casi 1 año. La temperatura descendió 38ºC en una noche artificial. Los polos volvieron a congelarse, reclamando superficie al mar. La lluvia radiactiva pasó (¡y se marchó, ahora la lluvia es una rareza!), y al comenzar a abrirse la capa de cenizas 1 año después, la luz fue volviendo a la tierra.
La ozonosfera que mantenía el planeta tras el oscurecimiento estaba muy dañada por el óxido de nitrógeno de las bolas de fuego nucleares y la industria previa (40 unidades Dobson en el polo sur, 100 en el polo norte, y sobre 60 por el resto del globo)

Por tanto la luz volvió con rayos ultravioleta poco filtradas (quemaduras de primer grado en 5 minutos, cánceres, y mutaciones de ADN, en condiciones naturales).
Esto comenzó a elevar la temperatura del planeta, volviendo a descongelar los polos, pero con una mayor parte del planeta helada reflejando la luz (un albedo mayor), con mucho mas hielo enfriando la atmósfera, y los gases del efecto invernadero destruidos, a pesar de que han pasado 8 años desde entonces, la temperatura todavía no ha ascendido ni 2ºC.
La temperatura media de la tierra era de 22ºC antes de la Caída, y ahora es de unos -15ºC (una media que para nada está unifórmemente distribuida), por lo que es normal en muchos lugares usar ropa de clima frio (Ver Sunward, pag 167).

A medida que ascienda la temperatura, el planeta se calentará cada vez mas aceleradamente al ir perdiendo el hielo, hasta ser un erial, pero por el momento las temperaturas son todavía frias tras el invierno nuclear.
Aunque no quedan plantas, quedan algunos insectos. Ahora la forma de vida mas abundante en la tierra es con diferencia el tardígrado.
Las lineas de costa se han modificado, aparte del norte convertido en una capa de hielo por la que se puede caminar desde la vieja Europa hasta el mismo polo norte, en cualquier lugar, la formación de este casquete polar nórdico, (incluso con el deshielo del casquete polar del sur), ha causado que los ocános retrocedan.
Dentro de milenios, los océanos desaparecerán y la tierra (ya no radioactiva) quedará convertida en algo como Marte.

Algunos de los Reclamacionistas avisan de la necesidad de retomar la guerra contra las maquinas, para algún día poder ocupar y terraformar el antiguo hogar. Si se consiguiese acabar con las maquinas, terraformar la tierra sería mas sencillo desde su estado actual, que en un futuro donde pueda no quedar hielo. El proyecto B-329 es uno de los mas comentados para devolver los ecosistemas, la agricultura y la flora al planeta (previamente desirradiado).


Clima postnuclear

Tras el invierno nuclear, el polo sur, tras los efectos de la industria previos a la caída en la capa de ozono, está siendo bombardeado por rayos ultravioletas, mientras que el polo norte, aunque con ozonosfera también dañada, al no haber recibido explosiones nucleares durante la caída (el polo sur tampoco las sufrió), la mantiene mas fuerte. Esto ha invertido la condición de los polos, siendo que tras la guerra nuclear, ahora el polo norte es el polo mas frio.

El clima ártico alcanza hasta los 52ºN. Desde el polo norte hasta el paralelo 52 Norte, todo es un manto helado perenne que ahora comienza a descongelarse.
En el propio polo norte, la temperatura se situa entre -70ºC y -80ºC, bajando hasta -90ºC en sus inviernos de mas de 5 meses sin sol. A medida que abandonamos el polo (cosa que podemos hacer andando, ya que esta parte del globo es hielo y nieve sólido uniforme, uniendo tierra y mar) la temperatura aumenta unos 10ºC por cada 5 grados Norte que nos acercamos hacia los 50ºN (allí comienza el paisaje árido, y la temperatura comienza a ascender mas lentamente a medida que bajamos al ecuador).

Descendiendo hasta los 80ºN, la temperatura aumenta, situándose de -50ºC a -70ºC.
Todavía en el círculo polar ártico, frente a la vieja Rusia, a la altura de donde una vez estuvo el archipiélago Novaya Zemlya (ahora enterrado), la temperatura oscila de los -45ºC a los -60ºC.
Un lugar de esa zona es un foco de radiación de hasta 400 Sieverts por hora, pero existen quienes defienden que esa radiación ya existía antes de la Caída.

En lo que una vez fueron las costas del Norte de Finlandia o Suecia, la temperatura baja a -32ºC y -45ºC, y en las ruinas heladas de la vieja Helsinki, encontramos temperaturas anuales entre -12ºC y -25ºC. Los países nórdicos que emigraron al espacio escapando del calentamiento global, ahora tienen temperaturas mas frias que las que tuvieron cuando tenían población.

En los 55ºN, la temperatura es 2 o 3 grados bajo cero una mañana de verano, yendo hacia los -10ºC en invierno, y llegando a -15ºC en sus noches. El resto del año la temperatura ronda de -5ºC a -12ºC en algunas noches frias de otoño. Aquí encontramos p.ej los viejos Países Bajos, actualmente sepultados por la nieve. La nieve desparece en la parte sur de esta franja, aunque puede aparecer de forma ocasional (las precipitaciones son extrañas desde el invierno nuclear).

A los 50ºN, (el norte de los viejos USA) comienza la franja desértica. En este punto, se trata de un desierto frio, con temperaturas de 2 o 3 grados en verano, y -5ºC o algo menos de media en invierno (bajando hasta -10ºC por las noches). Aquí todavía es posible la nieve, pero cada vez es mas extraña.
La temperatura continúa ascendiendo a medida que bajamos hacia el hemisferio sur; a los 40ºN (la parte norte de China), ya se mantiene de dos o tres grados en noches de invierno, a 15ºC o algo más a los días de verano. P.ej, a esta altura, con temperaturas algo inferiores por efecto de las corrientes marinas que lo envuelven, están los restos del antiguo Japón.
A partir de los 30ºN (el sur de los viejos USA, Suramérica, África, India, el Sureste Asiático), la tierra se convierte en un auténtico páramo, con noches invernales de 20ºC, y días de verano de mas de 30ºC. 
P.ej, los viejos USA ahora son un desierto de arena y polvo azotado por el viento (con climas, de frio a cálido, de norte a sur) con tendencia a tormentas de fuego en la parte sur; el aire es seco, y una chispa o relámpago puede prender el polvo que lo impregna todo.

Continuando el descenso, la temperatura va aumentando hasta llegar al Ecuador, con sus noches de invierno de 30ºC o más, y días en verano de algo mas de 50ºC, con la radiación solar incidiendo de pleno a través de una moribunda capa de ozono.

La temperatura vuelve a disminuir a medida que avanzamos ahora hacia el polo sur, aunque el hemisferio sur es mas cálido que el norte, dado que ahora el hielo se concentra en el norte gracias al agujero en la ozonosfera sobre el polo sur. 
La temperatura continúa disminuyendo a medida que bajamos hacia el polo sur; Al llegar a los 30ºS, la temperatura desciende a noches de verano de 25ºC, y días de verano de mas de 35ºC. P.ej en las viejas Australia y Polinesia (desiertos rocosos).
A los 40ºN (a esta altura, la otrora Nueva Zelanda, Tasmania, y el extremo sur de suramérica, son las únicas tierras emergidas) las noches de verano alcanzan los 20ºC, por el día los 30ºC, y en invierno el mercurio desciende a los 15ºC, pudiendo bajar a 10ºC en sus noches.

A los 50ºS, (a esta altura, el extremo sur de suramérica es ya la única tierra emergida) se dan temperaturas de unos 20 grados o menos en verano, y 5ºC los días de invierno, rozándose el punto de congelación en ocasiones algunas noches. La nieve podría ser posible en estas noches, pero es muy extraño.

Mar adentro hacia el polo, la temperatura contínua descendiendo hasta los 75ºS, donde se encuentra la costa del polo sur. Aquí el hielo está desapareciendo desde el siglo 20, el enfriamiento por el invierno nuclear solo ha supuesto un parón temporal en el deshielo, y la moribunda capa de ozono sobre el polo sur garantiza que el calor directo que recibe en verano (temperaturas de hasta 10ºC) causará que el deshielo sea mas drástico cada vez hasta acabar por desaparecer el polo sur. 
En la costa las temperaturas van de los -30ºC de las noches de invierno, a los 5ºC o más de algunos días del verano, estación en la que, si bien no siempre se alcanzan los 5ºC, si suele haber temperaturas por encima del punto de congelación. Y el polo se licua. En la primavera, o el otoño, la temperatura de la costa ronda los -20ºC a -5ºC. 
Adetrándose en el hielo, a partir de los 80ºS, la temperatura baja hasta los -40ºC las noches de invierno, y los -5ºC de las mañanas de verano, con temperaturas entre -30ºC y -10ºC siendo normales el resto del año. En lo mas profundo del polo, la temperatura desciende algunos grados más, pero mantiene este patrón.


Paisaje 

Muchas ciudades, en un contexto en el que los rayos ultravioletas, o el calor por el calentamiento global ya iban siendo un problema, y resucitaba el miedo a la guera nuclear, usaban cúpulas AB (Cúpulas Bolonkin), capas ligeras de metamateriales que se mantenían sobre ciudades mediante compresores de aire, y que podían servir para regular la temperatura, filtrar la radiación, obtener energía del sol con su superficie, y con muchas limitaciones filtrar agentes químicos, o biológicos. También algunas fueron equipadas con tecnología furtiva para evitar la detección no visual de las ciudades. No pretendían ser una buena solución militar, y de hecho no frenaron a las maquinas. En la actualidad, ninguna de ellas debiera seguir en pie.

Los cadáveres son frecuentes. Solo han pasado 8 años desde la matanza, puede ser que en un clima congelado, o puede que uno desértico, puede que las bombas destrozasen las cadaveres, o que los nanoenjambres hayan limpiado todo resto de química orgánica (p.ej en New York), hay muchas razones por las que los cadáveres no sobrevivan 8 años, pero es esperable que quien camine por antiguos entornos urbanos se encuentre con cadáveres tirados allí donde algo causo su muerte. Ya sean cadáveres congelados, o podridos durante 10 años, los cadáveres serán frecuentes.
También se encontrarán escenas abandonadas que nadie nunca ha vuelto a visitar, por lo que puede que estén como se encontraban en el momento exacto hace 10 años. Domicilios abandonados con pertenencias, electrónica que todavía funciona si no ha sufrido ningún PEM.

No quedan ecosistemas en la tierra, y prácticamente ya no hay precipitaciones tampoco. El cielo suele presentarse limpio e impoluto, sin nubes en él, aunque en ocasiones pueden verse.

Sí han aparecido estos años arboledas TITAN, bosques de esculturas postmodernas, torres de formas angulares, árboles abstractos hechos de fibra de vidrio, cobre y acero, con placas solares de las que toman energía para crecer. Estos árboles son el hogar de los nanoenjambres y de otras pequeñas criaturas mecánicas, similares a los monos araña, que parecen vivir del exceso de energía tomada por los árboles.

El clima también ha enloquecido, al enloquecer los nanobots que se desplegaron con la mejor intención de solucionar los problemas climáticos previos a la caída. Esto también causa que el paisaje pueda contener restos de incendios, arena llevada por el viento, relámpagos, o destrucción causada por las inclemencias.


También es posible ver el ascensor espacial en el horizonte, o los restos derribados de los otros dos. Se construyeron 3 ascensores espaciales en el ecuador del planeta, o cerca, surgiendo ciudades e infraestructura alrededor de ellos; En el Kilimanjaro, en Indonesia, y en Brasil (cerca del deforestado Amazonas).
El del Kilimanjaro (el primero) es el único que continúa en pie (aunque desactivado), los otros dos fueron derribados por las maquinas durante la guerra, demoliendo sus contrapesos geoestacionarios, y sus restos todavía pueden encontrarse caídos como metralla planetaria.
Afortunadamente, las medidas de seguridad detonaron los ascensores partiéndolos en fragmentos al caer, y los cohetes de seguridad sacaron la mayoría de fragmentos de la órbita (aunque muchos cayeron como bombas sobre el planeta, como los proyectiles de alta densidad que décadas antes había lanzado el Consorcio Extraplanetario para suprimir las revueltas sociales).


Encuentros

Mas allá de insectos, lo único que sea previsible encontrar son las maquinas; no hay plantas, o animales salvajes. Aunque se supone que habrá supervivientes en la tierra (además de egos almacenados) no es previsible encontrarse con alguno.



Mas común sería encontrar unos de los llamados exurgentes, biomorfos o sintemorfos que de alguna manera se infectaron con algún virús TITAN que les convirtió en formas de vida alienígenas e irreconocibles, aunque esto tampoco es frecuente, dada la poca gente que aterriza en la tierra.
O robots infectados por los virus digitales TITAN, si todavía son capaces de funcionar o han podido reabastecerse.

Las maquinas siguen actuando. Tras la desaparición de los TITAN, parece que muchas quedaron inactivas, como si estuviesen controladas directamente por ellos, pero otras quedaron funcionando, como si fuesen autónomas en su programación (o no todos los TITAN hubiesen desaparecido).
Es un punto crítico actualmente el discernir si las maquinas continuan bajo alguna clase de gobierno de los TITAN, si simplemente mantienen su programación original, o si, quizás, han desarrollado su propia agenda ahora que no tienen quien las dirija (lo cual implicaría una nueva iteración de la IA semilla, al menos en las maquinas al mando ahora)
Parece que se trata de maquinas que continúan con su vieja programación, pero algunos aspectos hacen pensar que puede tratarse de otra cosa (o que quizás no podemos descifrar su plan original)
  • Las construcciones: En algunos lugares, las maquinas están construyendo, cosa que antes no hacían. P.ej en Moscú, que fue destruido en la guerra, han aparecido grandes cuadrados perfectamente alineados y equidistantes, que no son fábricas (o no ha salido nada de ellos todavía) ¿Para qué?
  • El robo de calor: En volcanes como los de Hawaii, o el Santa Elena en el estado de Washington, las maquinas han excavado, y las lecturas de calor y de actividad geológica han desaparecido del todo. ¿Para qué? ¿Están intentando acumular energía térmica? (Como lo han hecho puede ser una pregunta menos acuciante)



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